Aaron Judge: El Juez del béisbol y de la vida

By Alfredo Alvarez Terras

Aaron James Judge, nació el 26 de abril de 1992, en Linden, California, un pueblito agricultor a dos horas de San Francisco con menos de 2000 habitantes. Aaron fue adoptado por una pareja de maestros…

Aaron Judge con uniforme de los Yankees durante el calentamiento, símbolo de fe, liderazgo y poder en MLB

Aaron James Judge, nació el 26 de abril de 1992, en Linden, California, un pueblito agricultor a dos horas de San Francisco con menos de 2000 habitantes.

Aaron fue adoptado por una pareja de maestros en la escuela de San Joaquín County. Patty y Wayne Judge, un día después de haber nacido. Judge nunca ha tenido contacto con sus padres biológicos.

Su hermano mayor John, fue también adoptado por la pareja cuatro años antes y ahora enseña inglés en Corea del Sur.

A los 10 años el pequeño Aaron se dio cuenta de que no se parecía a sus papás y les preguntó cuál era la razón, y en ese momento supo la verdad. Pero para sorpresa de sus propios padres, Aaron no pidió más explicaciones y siguió su vida como si nada hubiera pasado.

La relación con sus padres

La relación de Judge con sus padres es realmente maravillosa: los llama a diario, no importa qué tan ocupado pueda estar. Según el slugger, sus papás son lo más importante de su vida y a ellos les debe todo su éxito y ser la persona que es. Su papá siempre hacía tiempo para jugar con él baloncesto o béisbol, y una vez que vio el talento enorme de su hijo, lo guió a triunfar impregnándole disciplina y dedicación.

Su equipo preferido desde pequeño eran los Gigantes de San Francisco y su jugador favorito fue el campo corto Rich Aurilia. Sin embargo, se inició en el béisbol jugando primera base y lanzador. Ya en la escuela primaria, en sexto grado, su estatura era de 6 pies.

Su entrenador en la secundaria fue Joe Piombo y rápidamente Aaron ya era calificado como uno de los mejores jugadores en el norte de California como junior y senior, ganando el reconocimiento All-America en 2010.

Estrella en múltiples deportes

Como lanzador terminó con marca de 9-3 y una efectividad de 0.88 en su último año para Linden High. Lideró a los Raiders a la corona de la Liga Mother Lode y a través de tres rondas de los playoffs de la División III del estado.

No solo brilló en el béisbol, también fue estrella en fútbol americano y baloncesto. De hecho, tiene el récord de más yardas recibidas y touchdowns anotados en su secundaria, y en baloncesto promedió más de 20 puntos por partido y fue líder en rebotes.

Elección universitaria

Tuvo una decisión difícil entre fútbol americano o béisbol universitario. A pesar de recibir más ofertas por el fútbol, eligió Fresno State para jugar béisbol, una decisión que cambiaría su vida.

Desde su primer año fue nombrado All-American y formó parte del All-Mountain West Conference team en sus tres temporadas. Gracias a sus batazos, Fresno State asistió a la Serie Mundial Colegial en 2011 y 2012.

En 2010 fue drafteado en la ronda 31 por los Oakland Athletics, pero decidió completar sus estudios. Los Yankees lo seleccionaron en la posición 32 del Draft del 2013, y firmó por 1.8 millones.

Camino a las Grandes Ligas

No pudo jugar en 2013 por lesión, pero debutó en 2014 con Charleston RiverDogs. En 2015 brilló en Trenton Thunder y luego en AAA con Scranton/Wilkes-Barre. Participó en el All-Star Futures Game junto a Gary Sánchez.

En 2016 debutó en MLB con un jonrón en su primer turno, seguido por Tyler Austin. Fue la primera vez en la historia que dos novatos conectaban cuadrangulares en sus primeros turnos consecutivos.

Terminó la temporada con bajo promedio, pero trabajó en su swing con el coach Allan Cockrell y eso marcó un antes y un después.

Temporadas destacadas en MLB

2017 – Rompió todos los esquemas como novato: 52 HR, 114 RBI, 128 R y un OPS de 1.049. Ganó el Novato del Año y fue segundo en la votación por el MVP detrás de José Altuve.

2018 – Sufrió una fractura en la muñeca que limitó su participación a 112 juegos, pero aún así conectó 27 HR. Fue parte fundamental del lineup.

2019 – Aunque las lesiones lo persiguieron de nuevo, logró 27 HR en solo 102 partidos. Su presencia seguía imponiendo respeto en la alineación.

2020 – Temporada recortada por pandemia. Judge lució bien en el inicio, pero las lesiones lo limitaron. Terminó con 9 HR en 28 juegos.

2021 – Tuvo una gran campaña saludable: 39 HR, 98 RBI y un WAR de 6.0. Fue All-Star y terminó cuarto en la votación del MVP.

2022 – ¡Histórico! Rompió el récord de Roger Maris con 62 HR. Lideró la liga en carreras anotadas, HR, RBI y OBP. Ganó el MVP de la Liga Americana.

2023 – Sufrió una lesión en el dedo del pie al chocar con una barda en el Dodger Stadium. Jugó solo 106 partidos, pero conectó 37 HR con un OPS de .981.

2024 – Volvió sano y terminó con 44 HR y más de 100 empujadas. Fue el capitán que mantuvo a flote a los Yankees en una temporada turbulenta.

2025 – En curso. Judge fue All-Star nuevamente y ha mantenido su gran nivel, combinando poder, liderazgo y consistencia. Sigue siendo el rostro de los Yankees y uno de los mejores jugadores del planeta.

Su fe, su base

Las primeras palabras en su cuenta de Twitter lo dicen todo:

«Cristiano, Fe, Familia y después Béisbol»

Aaron ha dicho que agradece a Dios por haberlo puesto en manos de sus padres adoptivos y que su camino no habría sido posible sin Él.

Su imagen de encabezado en redes sociales cita 2 Corintios 5:7:

“Porque caminamos por fe, no por vista”

Y recientemente, durante el Juego de Estrellas 2025, al ser entrevistado, reafirmó públicamente su fe con estas palabras:

“Lo más importante para mí es honrar a Jesús con lo que hago cada día. Sin Él, yo no estaría aquí. Todo lo que soy y todo lo que tengo se lo debo a Dios”.

Estas declaraciones, ante millones de espectadores, volvieron a demostrar por qué Aaron Judge no solo es un ídolo en el diamante, sino también un ejemplo de vida fuera de él.

Todos de pie

Aaron Judge es uno de esos héroes que el béisbol nos regala. Un modelo a seguir, un joven con valores, humildad, fe y determinación. Un gigante no solo por su estatura, sino por su corazón.

Por ahora, que se pongan todos de pie en la sala, porque ha llegado “El Juez” a dictar sentencia… y lo sigue haciendo con poder, liderazgo y fe inquebrantable.