El título 12 de los reinantes Caimanes de Barranquilla en Colombia

Inició la parte alta del noveno inning. En la pizarra del estadio Édgar Rentería estaban escritas dos carreras de Vaqueros de Montería y cuatro de Caimanes de Barranquilla. La afición barranquillera, que hacía lucir al parque de pelota más lleno de lo habitual aquel 20 de enero, estaba expectante, ansiosa y alegre con los tres outs que le faltaba al equipo local para coronarse campeón por segundo año consecutivo. Caimanes de Barranquilla Colombia

David Méndez entró a relevar a Donald Goodson. Méndez golpeó a Dayan Frías y dio base con cuatro bolas seguidas a Osmy Gregorio, que había entrado como bateador emergente por Jonathan Lozada. La segunda y primera base estaban llenas sin outs en la pizarra, pero un toque de sacrificio de Brayan Buelvas provocó el primer out y movió a los corredores. José Mosquera, mánager de Caimanes, le pidió la pelota a Méndez y trajo a Ronald Ramírez, uno de sus relevistas favoritos. Mosquera no tambalea para sacar a un pitcher, pero Ramírez puso los pelos de punta en los fanáticos tras permitir sencillo impulsador de una carrera de José Martínez con la cuenta 1-2. El partido se ponía 4-3 y los nervios aumentaban. Caimanesde Barranquilla Colombia

La tercera y primera base estaban cubiertas y Meibrys Viloria, receptor con 67 juegos en las Grandes Ligas, venía a consumir turno. Empuntaba los pies mientras caminaba hacia el plato y mantenía sus antebrazos a la altura de su cabeza. Un batazo fuerte y contundente podía venir, lo había demostrado antes, pero su condición de bateador zurdo podía afectarlo al enfrentarse al zurdo Ramírez. Viloria, aunque pudo buscar un buen pitcheo, no esperó y se casó con el primer lanzamiento. El taiwanés Tsung Che Cheng atrapó la pelota, pisó la segunda y lanzó a primera. Outs decretados en ambas almohadillas. Los Caimanes corrieron al montículo a celebrar, a lucir sus sonrisas, a arrodillarse, mientras que sus fanáticos brotaban alegría desde las gradas.

Pero no todo estaba terminado. Victor Estévez, mánager de Vaqueros, había pedido la reconvención y a los peloteros que habían entrado al diamante le pidieron salir del mismo.

¿Era posible que la revisión de la jugada favoreciera a Montería y cambiara completamente el panorama de Barranquilla? Esa era la esperanza de los monterianos, del mánager, de los socios del equipo, de sus jugadores. Viloria se sentó en la primera almohadilla abrazando sus rodillas mientras esperaba. Los umpires tenían centenas de miradas sobre ellos. Los Caimanes estaban casi seguros que era out. Vaqueros, por su parte, tenía esperanzas. Pero cuando el umpire principal soltó los audífonos, señaló hacia la primera base y empuñó su mano, la fiesta había sido declarada.

Foto: Afo Suárez / LPB

Caimanes festejó con soltura; los fanáticos también. El parque de pelota era decorado con sonrisas y abrazos. No era para menos. Habían pasado nueve años desde que Caimanes no festejaba un título frente a sus fanáticos en casa. La última vez fue en la final de la temporada 2012-13 en el desaparecido estadio Tomás Arrieta cuando, en el Juego 6, Yesid Salazar, cerrador de Tigres de Cartagena, había dejado una curva en el medio de la zona de strike con la cuenta 1-1, la cual había aprovechado el novato de 18 años, Pedro Pérez, primer bateador del inning, para despachar un cuadrangular solitario y dejar a Tigres en el campo. En enero de 2021, los saurios alzaron su décimo primer título en Barranquilla, pero con un estadio vacío por protocolos de la liga por la pandemia del covid-19.

A medida que iban pasando los años, Caimanes, con 12 títulos ya en el beisbol profesional, seguía mostrándose como una organización fuerte que siempre desea ganar y que encuentra las piezas necesarias para hacerlo. Por segunda temporada seguida, mantenían a Mosquera como dirigente, el coach atlanticense de los Piratas de Pittsburgh que venía de conseguir el bronce en el IIII Mundial Sub-23 en México 2021 y que se montó en lo más alto del podio en los Juegos Panamericanos Junior Cali-Valle 2021, logrando algo histórico para Colombia.

No cualquiera tiene seis títulos como pelotero de Caimanes, uno como coach de tercera base y dos como mánager; él los tiene. Su familia respira béisbol, como él. Su abuelo, el expelotero Armando Crissón, había dejado el legado.

José Mosquera Crissón
José Mosquera celebrando la victoria. Foto: Afo Suárez / LPB

«Hoy fue un complique traerla al estado [a mi mamá] porque ella se pone muy nerviosa», dijo con una sonrisa Mosquera señalando a su familia. «Me siento orgulloso de poder poner el nombre en alto de Barranquilla, de Colombia, de mi familia y siento una gran satisfacción».

«I want to win too!!»

Horas antes del Juego 5, Cheng estaba sentado en las gradas del estadio, reposando su cena de restaurante oriental y esperando que se hicieran las 6:20 p.m. para irse a vestir. Hamilton Sarabia, gerente deportivo de Vaqueros, saludó al tawainés y con gestos corporales y balbuceos le dijo jocosamente que no hiciera tantas cosas buenas en el campo (Cheng se estaba convirtiendo en una sensación en la final y se había ganado el cariño de una ciudad que coreaba su nombre cuando iba a batear).

— I want to win! —dijo en risas Cheng cuando entendió el mensaje.

— I want to win too!! —respondió Sarabia mientras se alejaba.

Y, aunque Vaqueros también quería ganar su segundo campeonato en su historia que apenas tenía tres años, en la serie final no les alcanzó ese deseo. A pesar de los marcadores cerrados (3-2, 6-3, 9-7, 6-5 y 4-3), era como si Caimanes tuviera ocultas, invisibles a los ojos monterianos, sus debilidades. Cuando Vaqueros tomaba la ventaja o estaba cerca de la misma, la perdía. Vaqueros solo ganó un juego en la serie, el primero. Montería iba perdiendo ese compromiso en la parte alta de octavo, pero un wild pitch de David Méndez trajo al plato a Jordan Díaz. Luego, Dayan Frías, quien estaba jugando su primera temporada invernal con la ausencia de su madre, quien había fallecido de cáncer de mama el 1ro de julio de 2021, pegó un sencillo que remolcó a Elier Hernández y dio el triunfo a su novena.

Luego de esa ventaja, Vaqueros no volvió a tenerla más.

El equipo monteriano no estaba teniendo en su lineup a buenos peloteros regulares como Pabel Manzanero (máximo impulsador en la regular con 41), Édgar Figueroa (mejor bateador de la regular con .422) y Jordan Díaz, quien en el segundo juego de la serie final sufrió un tirón en su pierna.

Curiosamente, en la final de la temporada 2020-21, el panorama era inversamente distinto: los cordobeses iban ganando la serie 3-1, estando cerca de repetir su participación en la Serie del Caribe, pero desde que Caimanes ganó el quinto partido, Montería no volvió a ver el triunfo.

Vaqueros confiaba en que podía voltear la serie. «Nosotros tenemos todo el potencial de poder hacerlo», dijo Estévez en rueda de prensa el miércoles. «La fe es lo último que uno puede perder. Hasta que no se vea un juego número 4 en una pizarra… Como equipo, no podemos bajar la guardia».

“Yo tengo la fe intacta», dijo Andrés Angulo, utility de Montería, luego del Juego 4. «Yo creo que nosotros podemos hacerlo porque nosotros tenemos un tremendo equipo. Yo confío en mi equipo, confío en mí, y esas cosas han pasado antes, entonces yo creo que nosotros podemos hacerlo».

Para el último juego, Caimanes confió de nuevo en Elkin Alcalá, abridor del Juego 1 y uno de los mejores lanzadores de la campaña. Una gran cartelera blanca que decía en letras rojas “Turbaco presente!!!” resaltaba cuando Alcalá estaba en el montículo. El orgullo del municipio de Bolívar permitió dos carreras sucias, regaló dos bases por bolas y ponchó a dos con 72 pitcheos en ese juego, lo suficiente para mantener a una ofensiva cordobesa no lo suficientemente productiva y para dejar una efectividad de 0.90 en la final.

El ataque saurio, en esa noche, estuvo liderado por dos grandesligas: el colombiano Harold Ramírez, quien había conectado jonrón de dos carreras en el primer inning, y del venezolano Sandy León con sencillo remolcador de par de carreras más en el sexto, siendo los únicos hits que despacharon esa noche. Ramírez, además, se llevó a su casa el premio al Jugador Más Valioso de la temporada regular y de la serie final, además del segundo título con Barranquilla.

Sandy León saludando a Harold Ramírez después de la cuarta victoria de la serie final. Foto: @rafaelvegafilms

«Harold no es un muchacho que habla mucho. Él es un muchacho que lidera con el ejemplo, con lo que hace dentro del terreno y creo que eso fue lo que hizo hoy. Ayer, cómo rompía el doble play, cómo salía a jugar fuerte… Eso te muestra el compromiso que él tiene», expresó Mosquera.

Un poco más de una hora antes de que los reptiles ganaran, en Puerto Rico relucía un panorama similar: los Criollos de Caguas habían alzado su vigésimo título. Caguas, que representará a su país en la Serie del Caribe por segundo año consecutivo, también estaba ganando la serie 3-1 y, al igual que Caimanes, también son los máximos ganadores en su nación.

Serie del Caribe, el nuevo objetivo

De nuevo, Caimanes de Barranquilla será la cara de Colombia en la Serie del Caribe. El país suramericano no solía participar en este torneo. Su primera aparición fue en 2020 como invitado, condición que mantendrá hasta ser miembro de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC). Sin embargo, hay una meta especial por cumplir: obtener la primera victoria en estas justas.

«¡Ya está bueno de ir a participar!», dijo Mosquera después del Juego 5. «Es momento que respaldemos el momento que está pasando Colombia. Actualmente estamos en el puesto 11 del ranking mundial [de la WBSC]. Creo que Colombia ha venido mostrando una buena pelota y este grupo de muchachos yo estoy seguro que va a salir a hacer lo de ellos en la Serie del Caribe. Esperemos que todo se dé y que podamos salir a ganar. Ese es nuestro nuevo objetivo».

«[Hay que] Seguir unidos. Trabajar pitcheo por pitcheo, out por out y sé que con Dios delante la primera victoria la vamos a poder obtener», dijo Ramírez.

Unión fue lo que caracterizó a Caimanes en la campaña. Armonía, lo que reflejó Vaqueros. Quizá la mezcla entre esos dos puedan hacer el cambio y hacer la historia. Caimanes tendrá el derecho de ir al torneo caribeño, pero también tendrá el deber de hacer un buen trabajo.

Escrito por: Dayana Villalobos Dimare
Twitter e Instagram: @_dayanavdimare

Siga toda la acción en LasMayores.com la página oficial de Las Grandes Ligas de Béisbol

¿Quieres saber más sobre las ultimas noticias del mundo del Béisbol?

Te invitamos a seguirnos en nuestro canal de Youtube:
Que pasa MLB

Para entrevistas y todo lo relacionado con los Yankees, siga nuestro podcast:
La Semana de los Bombarderos

Si aún no se ha suscrito a nuestro blog lo puede hacer aquí:
Suscríbete al blog por correo electrónico

También lo invitamos a seguirnos en las redes sociales:

Facebook e Instagram: @conlasbasesllenas

Twitter: @conlasbasesfull

Imágenes utilizadas son autorizadas a reutilizar

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Scroll to Top