Freddy Peralta llegó a los Rays de Tampa Bay buscando aportar experiencia y consistencia a una rotación establecida. Su adaptación, sin embargo, también pasa por la química encontrada dentro del clubhouse.
El lanzador dominicano destacó el respaldo recibido desde su llegada. Esa bienvenida le permitió sentirse rápidamente como parte del grupo. “Los muchachos me han hecho el trabajo fácil, me han hecho sentir bien cómodo”, expresó Peralta. “Tenemos un buen grupo y muy buena energía”.
La armonía como parte de la fórmula
Peralta rápidamente identificó una característica que distingue al clubhouse de Tampa Bay. Los jugadores mantienen comunicación constante y se respaldan durante toda la jornada. “Siempre los muchachos están apoyándose uno con el otro”, explicó Peralta. “Eso es una de las partes más importantes que puede tener un clubhouse”.
Para el derecho, esa energía permanece desde la llegada al estadio hasta finalizar cada partido. También facilita la integración de quienes llegan durante la temporada.
Peralta encontró un grupo formado por jugadores de diferentes países y culturas. Sin embargo, considera que esas diferencias fortalecen la unión del equipo. “Diferentes países, diferentes culturas, pero ponemos todo junto”, señaló.
También destacó el esfuerzo de sus compañeros estadounidenses para mantener unido al grupo.
Una rotación establecida
Peralta se incorporó a una rotación que incluye a Drew Rasmussen, Nick Martínez y Shane McClanahan. El dominicano reconoce la calidad de sus nuevos compañeros. “Los muchachos han venido haciendo un excelente trabajo”, afirmó. “Me siento feliz y contento de pertenecer a la rotación”.
Su objetivo ahora es añadir las características que han definido su carrera. Peralta resumió su propuesta con dos conceptos fundamentales: consistencia y competitividad. “Siempre vengo a competir, tratar de ganar y dar lo mejor de mí”, aseguró. También busca aportar diariamente para ayudar al equipo.
El trabajo de Peralta con Kyle Snyder
Cambiar de organización también significó comenzar una nueva relación con el coach de lanzadores Kyle Snyder. Los Rays decidieron trabajar sobre detalles sin alterar completamente al dominicano.
Peralta destacó que Snyder y el cuerpo técnico le han permitido conservar su identidad. Esa confianza ha sido fundamental durante su proceso de adaptación. “Ellos han puesto mucho énfasis en dejarme ser quien yo soy”, explicó. “Libertad primeramente”.
Al mismo tiempo, Tampa Bay identificó algunos aspectos mecánicos para trabajar. Peralta asegura que esos ajustes ya comienzan a ofrecer resultados. “Hay algunas informaciones que me han venido dando”, señaló. “Hemos trabajado para mejorar algunas cosas mecánicas y ya he visto resultados”.
Peralta hace ajustes sin perder su identidad
Peralta entiende que sus dificultades anteriores no estuvieron relacionadas con la falta de repertorio. Tampoco considera que la salud fuera el problema. “Yo he tenido todo ahí, los pitcheos todos han estado ahí”, afirmó. Por eso, el enfoque principal ha estado sobre su mecánica.
Las conversaciones con sus compañeros también complementan ese proceso. Nick Martínez aparece entre quienes intercambian ideas con Peralta sobre lanzamientos y situaciones. “Nosotros conversamos cosas de jugadores, de pitcheos y cosas así”, explicó. Esas conversaciones también forman parte de su adaptación al nuevo entorno.
Peralta reconoce que cualquier temporada puede presentar momentos complicados. Su respuesta es mantener la mentalidad competitiva que lo ha acompañado durante su carrera. “Todo el mundo sabe que hay momentos bajos en esto”, expresó. “Nunca bajo la cabeza, siempre para adelante, compitiendo”.
Una fuerte presencia latina
La adaptación de Peralta también ha encontrado apoyo en la importante presencia latina dentro del clubhouse. Tampa Bay cuenta con figuras de diferentes países.
Yandy Díaz representa a Cuba, mientras Jonathan Aranda es mexicano y Junior Caminero dominicano. Peralta también encontró varios compatriotas dentro del equipo. “Nos llevamos muy bien”, destacó el derecho. Para él, compartir diferentes culturas no representa una barrera dentro del clubhouse.
Los jugadores estadounidenses también participan de esa integración. Peralta resaltó su disposición para compartir y buscar maneras de fortalecer al grupo. “Siempre comparten y tratan de buscar las formas de cómo mantener el grupo unido”, explicó.
Tampa, el estadio y un objetivo
La experiencia fuera del clubhouse también ha sido positiva para Peralta. El dominicano aseguró sentirse cómodo con Tampa desde su llegada.
Cuando fue preguntado sobre el estadio, respondió rápidamente con una palabra en inglés: “Beautiful”. Su reacción reflejó el entusiasmo con su nuevo entorno.
Ahora, la prioridad está completamente enfocada en ayudar a Tampa Bay durante la recta final. Peralta sabe cuál es el objetivo colectivo. “Tenemos un excelente equipo y estamos batallando para llegar a donde queremos llegar”, afirmó.
Peralta encontró libertad para seguir siendo él mismo, pero también herramientas para mejorar. Encontró además una rotación competitiva y un clubhouse unido.
Ahora deberá transformar esos ajustes y esa confianza en resultados. Para los Rays, su brazo puede ser determinante cuando cada juego vale más.
Foto: José A. Ramos López
