El pasado 12 de septiembre la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) está próxima a dar inicio en su temporada 2025-2026 con una noticia que no pasó desapercibida: siete jugadores fueron suspendidos por fallar el Programa Antidopaje de la liga. Esta medida, que busca reforzar el compromiso con el juego limpio, ha generado revuelo entre fanáticos, equipos y analistas deportivos.
Entre los sancionados destacan dos nombres conocidos: Jhoulys Chacín (Leones del Caracas) y Omar Bencomo Jr. (Tigres de Aragua), quienes recibieron una suspensión de 60 juegos cada uno, lo que equivale prácticamente a toda la temporada. Ambos son reincidentes, lo que llevó al Comité Antidopaje a aplicar sanciones más severas, amparadas en los artículos 30° y 41° del reglamento de la LVBP.
Jugadores cesanteados por la LVBP
Otros cinco jugadores también fueron penalizados, aunque con menor severidad. Willians Astudillo (Caribes de Anzoátegui) y Tyler Alexander (Tiburones de La Guaira) estarán fuera por 20 juegos, mientras que los importados Yoanner Negrín (Tigres de Aragua), Cristofer Ogando (Navegantes del Magallanes) y Félix Paulino (Bravos de Margarita) cumplirán suspensiones de 30 partidos.
La liga ha reiterado que estas decisiones no solo buscan proteger la integridad del deporte, sino también la salud de los atletas.
Sin embargo, la frecuencia de estos casos ha encendido alarmas sobre el tipo de sustancias utilizadas y la efectividad de los controles previos
