Los Marlins de Miami cerraron oficialmente su participación en el Draft de MLB 2026 con una clara estrategia de fortalecer el talento joven de la organización, especialmente desde el montículo. Al finalizar las 20 rondas del proceso de selección, la franquicia incorporó 21 nuevos prospectos, encabezados por el campocorto Jacob Lombard, seleccionado con la decimocuarta escogencia global, además de una amplia cosecha de lanzadores universitarios que buscarán acelerar su desarrollo dentro del sistema de ligas menores.
En total, Miami realizó 16 selecciones durante la segunda jornada del Draft, completando una clase integrada por 14 lanzadores —12 derechos y dos zurdos—, cinco jugadores de cuadro y dos jardineros.
Jacob Lombard encabeza una generación con mucho potencial
La principal apuesta de los Marlins fue el campocorto Jacob Lombard, egresado de Gulliver Preparatory School en Miami, quien fue seleccionado con el turno número 14 del Draft.
Considerado por MLB Pipeline y Baseball America como el quinto mejor prospecto disponible de toda la generación, Lombard llega con grandes credenciales tras firmar una extraordinaria temporada en el béisbol de preparatoria.
Durante su último año bateó para .477, con porcentaje de embasado de .607 y slugging de .864, conectando 10 cuadrangulares, remolcando 25 carreras y robándose 14 bases, mientras negociaba más boletos (24) que ponches (15).
El infielder de 6 pies y 3 pulgadas también representa una historia especial para el sur de Florida. Se convirtió apenas en el tercer jugador de esa región seleccionado por los Marlins en la primera ronda, uniéndose a Charles Johnson (1993) y Chris Volstad (2005).
Además, mantiene una fuerte tradición familiar ligada al béisbol profesional. Su padre, George Lombard Sr., y su hermano, George Lombard Jr., también fueron escogidos entre las primeras rondas del Draft, convirtiendo a Jacob en el tercer integrante de la familia en lograr esa distinción.
Miami reforzó su pitcheo desde el primer día
Después de seleccionar a Lombard, la organización enfocó buena parte de sus recursos en fortalecer su cuerpo de lanzadores.
Con la selección número 52 del Draft, Miami eligió al zurdo Ethan Kleinschmit, procedente de Oregon State, quien viene de registrar marca de 9-2 con efectividad de 3.74 y 97 ponches en 77 entradas durante su temporada universitaria.
Más adelante, con la selección global número 71, llegó el derecho Ryan Peterson, de Sam Houston State. Peterson finalizó su campaña con 105 ponches en 88 innings, récord de 6-5 y una sólida efectividad de 3.38, destacándose además por su excelente control al conceder apenas 23 boletos.
Segunda jornada con énfasis en brazos universitarios
La segunda jornada comenzó con otra apuesta por el pitcheo.
En la quinta ronda, Miami seleccionó al zurdo Trey Beard, procedente de Florida State. Durante su temporada junior acumuló marca de 6-1, ponchó a 97 bateadores y mostró una excelente combinación entre capacidad para generar swings fallidos y control de la zona de strike.
Los Marlins también incorporaron otros brazos interesantes como Cole Selvig (Universidad de Minnesota), Zach Peters (VCU) y el lanzador de preparatoria Bane Barker, ampliando la profundidad del sistema de pitcheo de la organización.
Talento internacional también dice presente
Uno de los aspectos más llamativos de la clase 2026 es la incorporación de varios jugadores nacidos fuera de Estados Unidos.
El campocorto panameño Eric Guevara fue seleccionado en la séptima ronda luego de su paso por Auburn.
Posteriormente llegó una de las selecciones más interesantes del Draft: el inicialista japonés Rintaro Sasaki, tomado en la octava ronda.
Sasaki era considerado desde hace varios años uno de los bateadores más prometedores del béisbol japonés. Antes de llegar a la Universidad de Stanford había sido seleccionado en la primera ronda del Draft de la Nippon Professional Baseball en 2025 por los Fukuoka SoftBank Hawks.
Durante su primera temporada universitaria conectó 16 cuadrangulares y remolcó 47 carreras, además de liderar a Stanford con 45 boletos negociados. Su nombre ya figuraba en los registros históricos del béisbol escolar japonés tras imponer la marca nacional con 140 cuadrangulares durante su etapa en Hanamaki Higashi High School.
La organización también añadió al lanzador suizo Fabio Bundi, proveniente de Monterey Peninsula Junior College, ampliando aún más el carácter internacional de su nueva generación de prospectos.
Una estrategia claramente definida
Aunque cada Draft representa una apuesta a largo plazo, el enfoque de los Marlins deja ver una filosofía bien establecida.
La organización priorizó jugadores universitarios, especialmente lanzadores con experiencia y producción comprobada, buscando acelerar el desarrollo de varios brazos que podrían convertirse en opciones importantes para el futuro cercano del equipo.
Al mismo tiempo, la selección de Jacob Lombard aporta una pieza de enorme proyección en el cuadro interior, mientras que la incorporación de peloteros internacionales como Rintaro Sasaki añade talento ofensivo con un techo muy interesante.
Con la clase 2026 ya completa, ahora comenzará el siguiente reto para la gerencia de Miami: concretar las firmas y comenzar el proceso de desarrollo de una generación que podría convertirse en la base del club durante los próximos años.
