Neander destaca la fórmula que llevó a los Rays a octubre

By Luis Murphy

Los Rays de Tampa Bay están nuevamente en la postemporada. Para Erik Neander, la clasificación adquiere mayor significado después de dos años fuera de octubre. El presidente de operaciones de béisbol destacó lo difícil que…

Los Rays de Tampa Bay están nuevamente en la postemporada. Para Erik Neander, la clasificación adquiere mayor significado después de dos años fuera de octubre. El presidente de operaciones de béisbol destacó lo difícil que resulta alcanzar esta instancia.

“Entrar, no importa cómo o cuándo lo hagas, siempre es especial”, expresó Neander. “Es realmente difícil ganar en esta liga. Los últimos dos años fueron un buen recordatorio para nosotros”.

Kevin Cash compartió ese sentimiento después de asegurar el boleto. El dirigente se mostró orgulloso por la consistencia exhibida durante toda la temporada. También recordó la confianza que existía en el grupo desde los entrenamientos primaverales.

“Estoy muy emocionado, impresionado y orgulloso de este grupo”, dijo Cash. “Hemos sido bastante consistentes toda la temporada sobre lo especial que pensábamos que era. Ellos salieron noche tras noche y lo respaldaron”.

Caminero firma el momento perfecto

Junior Caminero convirtió la clasificación en una noche inolvidable. Su cuadrangular número 40 dejó en el terreno a los Astros y aseguró el regreso de Tampa Bay a la postemporada. Fue además el primer walk-off de su carrera.

Neander supo inmediatamente que la pelota se había ido. Mientras observaba el batazo, comenzó a felicitar a miembros de la organización. “Que Cammy tuviera un momento así, no lo puedes escribir mejor”, señaló.

Cash tampoco necesitó esperar para conocer el resultado. “Sabía que se había ido, así que simplemente comencé a mirar la pelota y abrazar a todos”, explicó. El dirigente destacó además la manera en que Caminero y sus compañeros celebraron el momento.

Neander, una fórmula construida durante la temporada

Para Neander, la clasificación también validó la confianza que existía desde la primavera. El ejecutivo destacó el talento ofensivo en la parte alta de la alineación y la versatilidad del resto del roster. Los movimientos realizados durante la temporada terminaron fortaleciendo esa base.

Las incorporaciones de Liam Hicks, Freddy Peralta y Tyler Wells tuvieron un impacto importante. Tampa Bay necesitó profundidad para superar diferentes lesiones. “Esos muchachos han sido enormes. Fortalecieron este grupo y nos ayudaron a superar algunas lesiones”, aseguró Neander.

Sin embargo, el ejecutivo colocó la conexión entre los jugadores por encima de cualquier movimiento. “Este grupo está tan conectado, de arriba abajo, como cualquiera que hayamos tenido aquí”, afirmó. Para Neander, esa unión permitió convertir actuaciones individuales en victorias colectivas.

Cash también resaltó ese compromiso. Su mensaje después del juego recordó a los jugadores la confianza expresada por Neander desde el comienzo de la temporada. “Esto no es fácil de conseguir”, sostuvo el dirigente.

Los Rays todavía quieren más

La celebración no cambia los objetivos de Tampa Bay. Cash descartó pensar inmediatamente en descanso para sus jugadores durante las próximas dos semanas. La posibilidad de conquistar la división mantiene al equipo enfocado.

“No he pensado ni un poco en eso”, respondió Cash sobre descansar jugadores. “No creo que haya nadie en ese clubhouse que quiera descansar. Queremos continuar ganando juegos”.

Neander también dirigió su mirada hacia lo que viene. El ejecutivo pidió el respaldo de los aficionados durante los ocho partidos restantes en casa. Su expectativa es que esos no sean los últimos en el Tropicana Field esta temporada.

“Espero que nuestros fanáticos estén orgullosos de ellos. Apenas estamos comenzando”, dijo Neander. “Vamos a llenar esos juegos y esperamos tener algunos más aquí después”.

Los Rays ya aseguraron su regreso a octubre. Ahora quieren completar el próximo objetivo y llegar a la postemporada jugando su mejor béisbol. Para Neander y Cash, clasificar fue motivo de celebración, pero no una señal de que el trabajo terminó.

Foto: John Brophy