¿Quién inventó el béisbol? La verdadera historia detrás del mito de Abner Doubleday

By Editorial Con Las Bases Llenas

¿Quién inventó el béisbol? Durante décadas, millones de aficionados aprendieron que el responsable había sido Abner Doubleday, un joven militar estadounidense que supuestamente creó el deporte en Cooperstown, Nueva York, en 1839. La historia parecía…

Abner Doubleday y la verdadera historia del origen del béisbol

¿Quién inventó el béisbol? Durante décadas, millones de aficionados aprendieron que el responsable había sido Abner Doubleday, un joven militar estadounidense que supuestamente creó el deporte en Cooperstown, Nueva York, en 1839.

La historia parecía perfecta: un héroe nacional, un pequeño pueblo estadounidense y la creación espontánea de uno de los deportes más importantes del mundo.

El único problema es que casi nada de aquello sucedió realmente.

Abner Doubleday no diseñó el primer diamante, no redactó las reglas originales y no existe evidencia confiable de que tuviera una participación importante en el desarrollo del béisbol. En realidad, nuestro deporte no nació durante una tarde ni fue producto de la imaginación de una sola persona.

El béisbol moderno fue el resultado de una larga evolución de diferentes juegos de bate y pelota practicados durante siglos.

¿Abner Doubleday inventó el béisbol?

No. Los historiadores modernos consideran desacreditada la historia que presenta a Abner Doubleday como inventor del béisbol.

Según la leyenda, Doubleday organizó en 1839 un partido en Cooperstown y estableció el nombre, el terreno y las principales reglas del nuevo deporte. Sin embargo, no se conserva ningún documento escrito por él que respalde esa historia.

Existe además otro problema: en 1839 Doubleday era cadete de la Academia Militar de West Point y no hay evidencia de que estuviera en Cooperstown cuando supuestamente inventó el juego.

Sus cartas y diarios tampoco reflejan un interés significativo por el béisbol. Doubleday desarrolló una distinguida carrera militar y se convirtió en general del Ejército de la Unión durante la Guerra Civil, pero su celebridad no tuvo relación con la pelota.

Entonces, ¿cómo comenzó la leyenda?

La Comisión Mills y la creación del mito

A comienzos del siglo XX surgió una fuerte discusión sobre los orígenes del béisbol.

El periodista británico-estadounidense Henry Chadwick defendía que el deporte había evolucionado a partir de juegos ingleses como el rounders. Por otro lado, Albert Spalding, exjugador, empresario y una de las figuras más influyentes del béisbol, deseaba demostrar que el deporte era una creación exclusivamente estadounidense.

En 1905 se formó una comisión encabezada por Abraham G. Mills para investigar el asunto. La llamada Comisión Mills terminó aceptando el relato de Abner Graves, un hombre que aseguró recordar cómo Doubleday había creado el juego en Cooperstown décadas antes.

Su testimonio presentaba serios problemas. Graves tenía solamente cinco años en 1839, ofreció versiones contradictorias de la historia y no presentó pruebas contemporáneas capaces de respaldar su relato.

A pesar de ello, la comisión declaró en 1907 que Doubleday había concebido el béisbol en Cooperstown. Su conclusión fue publicada oficialmente en 1908 y terminó convirtiéndose en una de las leyendas más conocidas del deporte estadounidense.

¿Por qué el Salón de la Fama está en Cooperstown?

La asociación entre Doubleday y Cooperstown ayudó a que el National Baseball Hall of Fame and Museum fuera construido en esa localidad.

El museo abrió sus puertas en 1939, coincidiendo con el supuesto centenario de la invención del béisbol. Para entonces, las dudas sobre la historia de Doubleday ya existían, pero Cooperstown había quedado simbólicamente unido al deporte.

Eso no disminuye la importancia actual del lugar. Cooperstown continúa siendo el hogar espiritual del béisbol y el sitio donde son inmortalizadas sus mayores figuras. Simplemente, no fue el punto exacto donde una persona inventó repentinamente el juego.

Los verdaderos antecedentes del béisbol

El béisbol evolucionó a partir de una familia de juegos antiguos en los que un participante golpeaba una pelota y corría entre diferentes puntos para anotar.

Entre sus antecedentes aparecen el rounders, el cricket, el old cat, el stoolball y diferentes versiones del town ball. Estos juegos fueron practicados en Inglaterra y posteriormente desarrollados de distintas maneras en Norteamérica.

Una referencia impresa a un juego llamado “base-ball” apareció en 1744 en el libro infantil británico A Little Pretty Pocket-Book. Esto demuestra que el término existía casi un siglo antes de la supuesta invención de Doubleday.

También existe una ordenanza de 1791 en Pittsfield, Massachusetts, que prohibía jugar béisbol demasiado cerca de un edificio público para evitar que las ventanas fueran dañadas. El documento demuestra que alguna modalidad del juego ya era conocida en Estados Unidos varias décadas antes de 1839.

Por lo tanto, el béisbol no surgió de la nada: fue transformándose durante generaciones.

¿Cómo se jugaba el town ball?

El town ball no tenía un reglamento universal. Sus reglas cambiaban según la ciudad, la escuela o el grupo que organizara el encuentro.

Algunas versiones podían utilizar terrenos cuadrados o irregulares y permitir una cantidad variable de participantes. En determinados partidos podían intervenir decenas de jugadores.

Una de sus características más llamativas era la práctica conocida como soaking o plugging. El defensor podía retirar a un corredor golpeándolo directamente con la pelota lanzada.

Otra regla común permitía eliminar a un bateador si un defensor atrapaba la pelota después de su primer rebote. Esta costumbre sobrevivió durante los primeros años del béisbol organizado. La regla que exigía capturar completamente de aire todas las pelotas bateadas no se estableció de inmediato.

Estas diferencias demuestran que el camino hacia el béisbol moderno fue gradual.

Los New York Knickerbockers y las reglas de 1845

Uno de los momentos fundamentales ocurrió en septiembre de 1845, cuando el Knickerbocker Base Ball Club de Nueva York adoptó un reglamento escrito para organizar sus partidos.

El club estaba integrado principalmente por comerciantes y profesionales que buscaban un lugar donde jugar lejos de las congestionadas calles de Manhattan. Sus miembros cruzaban el río Hudson para reunirse en los Elysian Fields de Hoboken, Nueva Jersey.

Las llamadas Reglas Knickerbocker ayudaron a definir características esenciales del deporte:

  • Eliminaron la práctica de retirar corredores golpeándolos con la pelota.
  • Establecieron territorios de fair y foul.
  • Organizaron las bases en una configuración similar al diamante.
  • Determinaron que un corredor debía ser tocado o retirado en una base.
  • Limitaron y ordenaron mejor la participación de los jugadores.

No obstante, aquellas reglas todavía diferían considerablemente del béisbol actual. Por ejemplo, el partido no estaba estructurado necesariamente en nueve entradas. El ganador era el primer equipo que llegara a 21 “aces” o carreras, después de completar la misma cantidad de turnos ofensivos.

Además, una pelota atrapada después del primer rebote todavía podía producir un out.

¿Alexander Cartwright fue el verdadero inventor?

Alexander Joy Cartwright fue uno de los miembros más importantes de los Knickerbockers y durante muchos años recibió el título de “padre del béisbol moderno”.

Su influencia fue real. Ayudó a organizar el club y estuvo relacionado con la adopción de sus reglas. Incluso fue elegido para el Salón de la Fama en 1938 como uno de los pioneros del deporte.

Sin embargo, las investigaciones modernas indican que las reglas no fueron obra exclusiva de Cartwright.

Otros miembros del club, particularmente William R. Wheaton y William H. Tucker, también desempeñaron papeles importantes en su elaboración. Las normas fueron discutidas y adoptadas colectivamente por los Knickerbockers.

Por eso, sustituir el mito de Doubleday por la afirmación de que Cartwright inventó solo el béisbol sería simplificar nuevamente una historia mucho más compleja.

Cartwright fue un pionero esencial, pero no el único creador.

¿Cartwright estableció la distancia de 90 pies entre las bases?

Esta es otra afirmación que necesita contexto.

Las reglas de 1845 no expresaban directamente una separación de 90 pies entre cada base. Establecían una distancia de 42 pasos entre el home y la segunda base, y la misma cantidad entre primera y tercera.

Al convertir esa disposición diagonal en un cuadrado, el resultado se aproximaba bastante a la separación que posteriormente quedó establecida en 90 pies.

La medida moderna fue formalizada durante la evolución posterior del reglamento. Por ello, no puede asegurarse que Cartwright se sentara y escogiera personalmente los 90 pies exactos utilizados en la actualidad.

Lo verdaderamente extraordinario es la perfección competitiva de esa distancia. Unos pocos pies menos favorecerían notablemente a los corredores; unos pocos pies más convertirían muchos sencillos y jugadas cerradas en outs rutinarios.

Los 90 pies crean el equilibrio perfecto entre la velocidad del corredor, la reacción de los defensores y la potencia de sus brazos.

El histórico partido de 1846

El 19 de junio de 1846 se disputó en los Elysian Fields uno de los encuentros más importantes en la historia del béisbol.

Los New York Knickerbockers se enfrentaron al New York Nine utilizando el reglamento adoptado por el club. El New York Nine ganó de forma aplastante, 23 carreras por 1.

El juego es frecuentemente descrito como el primer partido oficialmente documentado bajo las Reglas Knickerbocker, aunque no fue el primer encuentro de béisbol disputado en la historia.

Tampoco fue un partido contra un equipo de cricket, como sostienen algunas versiones. Los Knickerbockers y el New York Nine eran clubes vinculados al naciente desarrollo del béisbol neoyorquino.

La derrota no impidió que aquellas reglas comenzaran a ganar popularidad. Otros clubes aparecieron, las competencias aumentaron y Nueva York se convirtió en uno de los principales centros de crecimiento del deporte.

Entonces, ¿quién inventó realmente el béisbol?

La respuesta más correcta es que nadie inventó individualmente el béisbol.

El deporte evolucionó a partir de juegos de bate y pelota practicados durante siglos. Diferentes comunidades modificaron sus reglas hasta que clubes como los New York Knickerbockers comenzaron a organizarlas formalmente durante la década de 1840.

Abner Doubleday no fue su inventor. Alexander Cartwright sí fue una figura importante, pero tampoco creó por sí solo todo el deporte.

El béisbol fue una obra colectiva.

Después continuó transformándose: llegaron los nueve jugadores por equipo, las nueve entradas, la eliminación del out tras el primer rebote, la estandarización de las distancias y muchas otras reglas que terminaron construyendo el juego que conocemos actualmente.

Quizás la verdadera historia no sea tan sencilla como la leyenda de un hombre dibujando un diamante en Cooperstown. Sin embargo, resulta mucho más fascinante porque demuestra cómo el deporte fue creado y perfeccionado por generaciones enteras de jugadores.