Los Rays de Tampa Bay no bajaron la intensidad después de asegurar su clasificación a la postemporada. Dos días después de la celebración, cerraron un fin de semana contundente frente a uno de los mejores equipos de la Liga Americana. Tampa Bay derrotó 14-4 a los Astros de Houston y completó la barrida en el Tropicana Field.
La victoria llevó a los Rays a 90 triunfos por décima ocasión en la historia de la franquicia. Tampa Bay se convirtió además en el primer equipo de la Liga Americana en alcanzar esa cifra esta temporada. También llegó a 50 victorias como local por primera vez desde 2023.
Pero quizás el dato que mejor refleja la consistencia del equipo es otro. Los Rays consiguieron su barrida número 15 del año, superando las 14 logradas en 2021. Es una nueva marca de la franquicia.
“Estoy muy contento con lo que pudimos lograr este fin de semana en su totalidad”, expresó Kevin Cash. El dirigente destacó la concentración mostrada por sus jugadores después de la celebración del viernes. “Houston es un equipo muy bueno y poder conseguir esta victoria hoy fue importante”.
Todos aportan en una ofensiva explosiva
Tampa Bay comenzó el ataque con tres carreras en la primera entrada y nunca miró atrás. Anotó cuatro más en la tercera y dos en cada una de las siguientes dos entradas. Cuando terminó el quinto episodio, los Rays dominaban 11-0.
Todos los integrantes de la alineación titular conectaron al menos un imparable. Fue la primera vez que Tampa Bay consiguió esa hazaña desde el 9 de julio de 2025. En el Tropicana Field no ocurría desde septiembre de 2023.
Victor Mesa Jr. volvió a colocarse en el centro del ataque con tres hits, tres anotadas y dos impulsadas. Conectó un doble y un triple, quedándose a un jonrón de completar el ciclo. También extendió a nueve su cadena de partidos consecutivos conectando de hit.
“Victor está encendido ahora mismo”, señaló Cash. “Está haciendo muchas cosas especiales en el plato, viendo bien la pelota y consiguiendo hits oportunos con corredores en base”.
Los números respaldan la evaluación del dirigente. Desde el 5 de agosto, Mesa Jr. batea .377, con cinco jonrones, tres triples y 13 carreras impulsadas en 21 partidos. Su OPS durante ese periodo es de 1.166.
El poder de los Rays también marca la diferencia
Richie Palacios también castigó a Houston con un jonrón de tres carreras en la tercera entrada. El batazo fue su décimo cuadrangular de la temporada y convirtió a Palacios en el séptimo jugador de los Rays con al menos diez. Junior Caminero, Yandy Díaz, Jonathan Aranda, Cedric Mullins, Mesa Jr. y Ryan Vilade completan ese grupo.
Palacios explicó que su producción reciente no es accidental. Al comienzo de la temporada estaba concentrado simplemente en atacar lanzamientos dentro de la zona. Ahora busca específicamente aquellos pitcheos a los que puede hacerles daño.
“He estado trabajando en tener una buena trayectoria con el swing y buscar lanzamientos con los que pueda hacer daño”, explicó Palacios. El ajuste ha comenzado a producir resultados y también mayor confianza. “Estoy comprometido con mi enfoque y ha sido exitoso”.
Jonathan Aranda llevó la producción ofensiva todavía más lejos. El inicialista conectó dos jonrones, remolcó tres carreras y consiguió su segundo partido de múltiples cuadrangulares esta temporada. Tiene cuatro vuelacercas en sus últimos nueve encuentros.
Aranda batea .333 durante ese periodo, con un porcentaje de embasarse de .410 y slugging de .788. Nick Fortes también se unió a la fiesta con un jonrón de dos carreras. Yandy Díaz añadió dos hits y una carrera impulsada.
Peralta mantiene su gran momento
Toda esa ofensiva hizo mucho más cómoda la tarde de Freddy Peralta, pero el derecho no necesitó demasiada ayuda. Lanzó cinco entradas sin permitir hits y mantuvo a Houston sin anotaciones. Otorgó tres boletos, ponchó a cuatro y realizó 86 lanzamientos.
Su momento más complicado llegó en la tercera entrada, cuando perdió temporalmente el comando y llenó las bases con tres boletos. Peralta consiguió el batazo que necesitaba y la defensa respondió para terminar la amenaza. Después de ese episodio volvió a establecer su ritmo.
“Perdí un poco el control, pero pude regresar y hacer mis pitcheos”, explicó Peralta. El derecho también destacó la confianza que siente con la defensa jugando detrás de él. “Sabía que si ponía la pelota en la zona, alguien iba a hacer la jugada”.
Cash reconoció la calidad de la actuación, pero el número de lanzamientos determinó la salida. Peralta había completado cinco entradas sin hits, pero ya estaba en 86 pitcheos. El dirigente no consideró razonable extenderlo solamente por la posibilidad de un juego sin hits.
Peralta consiguió su novena victoria de la temporada y cuarta consecutiva. En sus últimas cinco aperturas tiene efectividad de 2.10 en 30 entradas, con WHIP de 0.73. Los rivales apenas le batean .163 durante ese periodo.
El derecho también ha demostrado una particular efectividad cuando su equipo intenta completar una barrida de tres partidos. En esas situaciones tiene marca de 7-3 y efectividad de 3.23 durante su carrera. Sus equipos han ganado 13 de sus 16 apariciones en esos escenarios.
Hopkins cumple su sueño en Grandes Ligas con los Rays
La tarde también tuvo un momento especial para Brody Hopkins, quien realizó su debut en Grandes Ligas. Permitió un jonrón, pero también consiguió su primer ponche. Se convirtió en el quinto jugador de los Rays en debutar en las Mayores esta temporada.
“Marcó todas las casillas”, bromeó Cash sobre la primera aparición del derecho. “Permitió su primer jonrón en Grandes Ligas y consiguió su primer ponche”. Más allá del resultado, el dirigente destacó su velocidad y la calidad de sus lanzamientos rompientes.
Los Rays todavía quieren más
El panorama general, sin embargo, fue lo que más satisfacción produjo en Cash. Tampa Bay viene respondiendo contra equipos de alto nivel y acaba de barrer a Houston. Para el dirigente, sus jugadores parecen elevar su nivel precisamente ante esa clase de rivales.
Palacios dejó claro que asegurar la postemporada no cambió la mentalidad del clubhouse. La celebración del viernes representó solamente un paso. “No hemos terminado. Pudimos celebrar y todo eso, pero ahí no termina este camino”.
Peralta fue todavía más ambicioso cuando le preguntaron hasta dónde puede llegar este equipo. Para el derecho, el talento es importante, pero también lo es la relación que existe dentro del clubhouse. Describió a los Rays como “un grupo de hermanos” que lleva esa conexión al terreno.
“Tenemos el talento y la oportunidad de ganarlo todo”, afirmó Peralta. “Cuando te preocupas por los demás y llevas esa energía y ese compromiso al terreno, al final consigues una sola cosa: éxito”.
Los Rays terminaron el domingo con marca de 90-59, una nueva marca de franquicia con 15 barridas y 50 victorias en casa. La postemporada ya está asegurada, pero el mensaje dentro del clubhouse es diferente al de un equipo satisfecho con haber llegado. Tampa Bay quiere llegar a octubre convencido de que las 90 victorias son solamente el comienzo.
Foto: José A. Ramos López
