Los Rays de Tampa Bay siguen encontrando maneras distintas de ganar. Esta vez combinaron pitcheo dominante, defensa sólida y producción oportuna para derrotar 3-0 a los Azulejos de Toronto y completar otra barrida en Tropicana Field.
La victoria fue la número 12 en los últimos 13 juegos para Tampa Bay. Además, el equipo completó una estadía perfecta en la casa y extendió a 13 su racha de partidos permitiendo tres carreras o menos.
McClanahan vuelve a imponer el ritmo
Shane McClanahan volvió a lucir dominante. El zurdo trabajó 5.2 entradas en blanco, permitió apenas dos hits y extendió su racha sin permitir carreras a 16.2 entradas consecutivas.
Kevin Cash destacó la mezcla de lanzamientos y el control mostrado por su abridor ante una alineación cargada de bateadores derechos. “Mezcló sus pitcheos realmente bien. Entró en ritmo y nunca salió de él. El comando fue élite y la defensa detrás de él también fue élite”, comentó el dirigente.
McClanahan necesitó apenas 30 lanzamientos para completar las primeras tres entradas, una muestra clara de eficiencia.
Jonny DeLuca también resaltó el impacto del zurdo en el terreno. “Todos conocen lo que Shane puede hacer. Tiene un repertorio dominante y está constantemente en la zona. Es divertido jugar detrás de él porque todo ocurre rápido y los swings de los bateadores hablan por sí solos”, expresó el jardinero central.
Cash reconoció además la importancia del último out conseguido por McClanahan en la sexta entrada. El dirigente admitió que cualquier corredor adicional probablemente hubiera significado el final de la tarde para el zurdo debido al manejo de carga de trabajo.
La ofensiva de los Rays volvió a responder
Aunque Patrick Corbin mantuvo el juego cerrado durante varios innings, Tampa Bay logró fabricar carreras nuevamente en el momento correcto.
Jonny DeLuca abrió el marcador en la cuarta entrada con un doble productor. Más tarde, Chandler Simpson agregó otra carrera con un sencillo hacia el jardín derecho.
Cash elogió el trabajo ofensivo y defensivo de DeLuca durante toda la tarde. “Johnny tuvo un gran día en el plato. También hizo una jugada tremenda en el jardín central. Pensé que esa bola se iba al gap y logró atraparla”, señaló.
El dirigente también destacó varias jugadas defensivas de Ben Williamson y una atrapada de Junior Caminero que ayudó a preservar la ventaja. “Fue realmente impresionante porque no estaba seguro si Caminero iba a poder cogerla y hacer la transferencia tan rápido”, dijo Cash sobre una de las jugadas defensivas del antesalista dominicano.
DeLuca explicó que el enfoque ofensivo colectivo ha sido clave durante la racha ganadora. “Eso es lo que hacen los buenos equipos. Nos estamos apoyando mutuamente en cada turno. Nadie se viene abajo demasiado rápido y todos mantienen turnos consistentes”, comentó.
Un clubhouse que juega unido
El ambiente dentro del clubhouse continúa siendo parte importante del éxito de los Rays. Chandler Simpson aseguró que la química del grupo se refleja directamente en el terreno. “La camaradería se nota en todas las facetas del juego. Pitcheo, defensa, velocidad, ofensiva, todo está funcionando junto ahora mismo”, expresó Simpson.
El novato también destacó cómo los jugadores se apoyan constantemente dentro del dugout y durante los partidos. “Nos apoyamos unos a otros todo el tiempo. Los pitchers hacen lo mismo entre ellos. Eso se refleja en el terreno”, añadió.
Los Rays consiguieron su décima victoria consecutiva en casa y siguen estableciendo su identidad con uno de los mejores cuerpos de lanzadores de las Grandes Ligas.
Cash considera que el equipo ya entiende perfectamente cuál es su identidad. “Sabemos quiénes somos. Ya llegamos a ese punto donde entendemos cómo ganar juegos. Todos deberían sentirse orgullosos por la manera en que están encontrando diferentes formas de ganar”, afirmó.
DeLuca mantuvo la misma línea al hablar del momento que vive el club. “Estamos viviendo el momento. No pensamos demasiado en la racha. Mañana ya tenemos a Boston y seguimos día a día”, concluyó.
Photo: John Brophy
