Los Rays de Tampa Bay siguen encontrando maneras de ganar. Esta vez remontaron en la octava entrada para vencer 4-3 a los Azulejos de Toronto y extender a nueve su racha de victorias en el Tropicana Field.
El equipo también sumó su décima victoria viniendo de atrás en la temporada, empatando la mejor marca de la Liga Americana en ese departamento.
Rays Otra remontada en el Trop
Tampa Bay llegó perdiendo 3-2 a la octava entrada, pero volvió a responder en el momento clave. Ante el relevista Tyler Rogers, uno de los brazos más efectivos de Toronto este año, los Rays conectaron cuatro hits consecutivos para fabricar las carreras decisivas.
Kevin Cash destacó la manera en que su ofensiva ejecutó el rally. “Simplemente encontramos espacios entre los jugadores del cuadro. Rogers ha sido muy difícil todo el año, pero pusimos la bola en juego y conseguimos algunos batazos importantes”, comentó el dirigente.
El cubano Yandy Díaz empató el juego con sencillo productor. Luego Ben Williamson conectó el hit de ventaja para completar la remontada.
Yandy aseguró que dentro del clubhouse nunca hubo sensación de derrota. “No me sorprendió para nada. Hicimos nuestro trabajo contra el lanzador. No fueron necesariamente batazos fuertes, pero pudimos unir esos cuatro hits y todos estaban preparados”, expresó.
La victoria volvió a reflejar la confianza del grupo en los innings finales. Tampa Bay ya suma cinco triunfos este año remontando en la octava entrada o más tarde.
“Este es uno de los grupos con más energía que he visto aquí. Estamos muy unidos y si seguimos haciendo nuestro trabajo vamos a seguir jugando buen béisbol”, añadió Díaz.
Rasmussen mantiene la estabilidad
Aunque no consiguió decisión, Drew Rasmussen volvió a entregar otra salida sólida. El derecho trabajó seis entradas, permitió tres carreras y ponchó a cinco bateadores.
Con esa actuación extendió a 45 aperturas consecutivas permitiendo cuatro carreras o menos, la racha activa más larga en las Grandes Ligas.
Rasmussen reconoció que hubo algunos pitcheos que cambiaría, pero quedó satisfecho con la ejecución general. “Creo que la ejecución fue bastante buena. Hay un par de selecciones de pitcheos que cambiaría, pero en general hicimos un buen trabajo atacando la zona”, explicó.
Cash también elogió el trabajo del abridor y la consistencia que ha mostrado durante toda la temporada. “Pensé que Rasmussen estuvo muy bien. Siempre es muy crítico consigo mismo, pero lanzó un gran juego”, dijo el dirigente.
El relevo volvió a cerrar la puerta. Tampa Bay mejoró una impresionante racha en la que sus lanzadores han permitido tres carreras o menos en 12 juegos consecutivos, empatando un récord de franquicia.
Rasmussen señaló que el éxito colectivo nace de la agresividad en la zona y del respaldo defensivo. “Estamos lanzando strike uno a un ritmo muy alto y eso te da la mejor oportunidad de limitar el contacto fuerte. Además, la defensa ha sido enorme para nosotros”, comentó.
Aranda y la ofensiva siguen respondiendo
Jonathan Aranda volvió a producir ofensivamente y conectó dos imparables, incluyendo un sencillo remolcador en la tercera entrada. El mexicano suma 29 impulsadas, la mayor cantidad de la Liga Americana actualmente.
Cash reconoció que el inicialista está comenzando a ver recompensado el trabajo ofensivo de los últimos días. “Durante unos diez días las cosas no estaban saliendo a su favor, pero ahora parece que todo se está equilibrando un poco más”, explicó.
El dirigente también resaltó una jugada defensiva clave de Aranda cerca del plato. “Increíble jugada. Eso requiere mucho atletismo. Jonathan trabaja mucho esa jugada y mostró esas habilidades que tenía cuando jugaba segunda base”, comentó Cash.
Yandy Díaz también aportó ofensivamente con el hit que empató el juego en la octava entrada. Además, quedó a solo tres imparables de llegar a los 1,000 hits de por vida en Grandes Ligas.
La combinación de pitcheo dominante, defensa eficiente y ofensiva oportuna continúa marcando el paso de unos Rays que atraviesan uno de sus mejores momentos de la temporada.
Photo: John Brophy
