Los Rays de Tampa Bay tuvieron corredores en base. Generaron oportunidades. Incluso amenazaron con regresar al partido en varias ocasiones. Sin embargo, el batazo oportuno nunca llegó y los Angels de Los Ángeles aprovecharon cada error para llevarse una victoria 14-3 el sábado ante 22,480 fanáticos en Tropicana Field.
La derrota igualó la serie y opacó otra buena actuación ofensiva de Junior Caminero, quien conectó dos dobles, impulsó una carrera y negoció dos boletos. Yandy Díaz también aportó con un cuadrangular para abrir la primera entrada, pero la ofensiva de los Rays no encontró respuestas cuando más las necesitó.
Un primer inning que marcó el rumbo de los Rays
El juego cambió rápidamente en la primera entrada. Drew Rasmussen otorgó dos boletos y posteriormente permitió un cuadrangular con las bases llenas de Wade Meckler que colocó a los Angels al frente 4-0. Fue apenas el primer grand slam permitido por Rasmussen en su carrera de Grandes Ligas.
A pesar del complicado comienzo, Kevin Cash no cree que la salida de su abridor haya sido tan negativa como reflejó el marcador. El dirigente destacó la forma en que Rasmussen logró recuperarse después del daño inicial y mantener al equipo con opciones durante gran parte de la tarde. “Es algo inusual y fuera de lo característico para él. Se exige mucho a sí mismo y ha sido muy consistente y bueno. Después de esos dos boletos y el cuadrangular se reajustó, se puso realmente dominante y nos dio muchas oportunidades para volver al juego”, explicó Cash.
Rasmussen trabajó cuatro entradas y permitió cinco carreras. La derrota fue apenas la segunda de la temporada para el derecho. Además, vio terminar una histórica racha de 48 aperturas consecutivas permitiendo tres carreras limpias o menos. Esta racha ha sido la más larga en la historia de la franquicia para un abridor tradicional.
Rays Oportunidades desperdiciadas
Los Rays tuvieron tráfico constante en las bases. El problema fue convertir esas oportunidades en carreras. Tampa Bay dejó 11 corredores en circulación y no pudo conseguir el batazo que cambiara la dinámica del encuentro.
La mejor oportunidad llegó en la sexta entrada. Los Rays llenaron las bases y parecían estar a un swing de meterse de lleno en el juego. Sin embargo, Jonathan Aranda conectó una sólida línea que terminó directamente en el guante del jardinero Jo Adell.
Cash reconoció que su equipo tuvo oportunidades suficientes para regresar al partido. “Tuvimos algunas oportunidades con corredores en base, pero no conseguimos ese gran hit. En la sexta entrada armamos algunos buenos turnos y Johnny casi le pega demasiado fuerte a la pelota para que Adell pudiera hacer la atrapada”, comentó el dirigente.
El dirigente también señaló que hubo momentos en los que los bateadores ayudaron al lanzador rival al perseguir lanzamientos fuera de la zona o dejar pasar algunos pitcheos que pudieron atacar temprano en el conteo.
Detmers tomó control
Durante la primera entrada parecía que Reid Detmers tendría problemas para mantenerse en el juego. Los Rays le conectaron varios batazos sólidos y lograron fabricar una carrera. Sin embargo, el zurdo realizó ajustes rápidamente y dominó el resto de su presentación.
Detmers trabajó cinco entradas, permitió tres carreras y ponchó a siete bateadores para apuntarse la victoria. El zurdo ha sido uno de los lanzadores más dominantes de la Liga Americana durante las últimas semanas y volvió a demostrarlo en Tampa Bay.
Cash reconoció el trabajo realizado por el abridor de los Angels. “Detmers tiene mucho talento. Tiene muy buen stuff. Probablemente estaba trabajando algunas cosas temprano en el juego. Luego hizo ajustes, se volvió realmente dominante y comenzó a llenar la zona de strike”, señaló.
Un noveno inning que infló el marcador
Aunque los Rays permanecieron relativamente cerca durante las primeras ocho entradas, los Angels terminaron de sentenciar el encuentro en el noveno episodio. Los visitantes anotaron siete carreras, incluyendo un cuadrangular de tres carreras de Jo Adell y otro jonrón de Oswald Peraza.
El resultado final terminó siendo mucho más amplio de lo que reflejaba el desarrollo del juego hasta ese momento. Sin embargo, Cash reconoció que la novena entrada terminó convirtiendo una tarde frustrante en una derrota difícil de digerir. “Se puso feo. Fue un juego y una derrota desordenados”, afirmó.
Ahora los Rays intentarán dejar atrás rápidamente la derrota. Shane McClanahan será el encargado de abrir el partido decisivo de la serie este domingo, cuando Tampa Bay busque regresar a la columna de victorias y asegurar otro triunfo en casa.
Photo: John Brophy
