Rays vuelven a su fórmula y vencen 3-1 a Boston en casa

By Luis Murphy

Los Rays de Tampa Bay regresaron a la fórmula que los llevó a la cima de la Liga Americana. Pitcheo sólido. Bateo oportuno. Y una defensa que hizo las jugadas necesarias. Con ese libreto derrotaron…

Los Rays de Tampa Bay regresaron a la fórmula que los llevó a la cima de la Liga Americana. Pitcheo sólido. Bateo oportuno. Y una defensa que hizo las jugadas necesarias.

Con ese libreto derrotaron el lunes 3-1 a los Medias Rojas de Boston en Tropicana Field para abrir la serie con una importante victoria. Tampa Bay mejoró a 38-25 y volvió a mostrar la identidad que lo ha convertido en uno de los mejores equipos jugando en casa.

Yandy marcó el camino desde el primer lanzamiento

La ofensiva de los Rays comenzó temprano. Yandy Díaz desapareció el primer pitcheo del juego para colocar a Tampa Bay al frente 1-0. Fue su cuarto cuadrangular abriendo un partido esta temporada y extendió a 22 juegos su racha llegando a base.

El dirigente Kevin Cash destacó la calidad de los turnos de su bateador designado y explicó que “Yandy nos dio el impulso con ese cuadrangular en el primer lanzamiento del juego. Nunca sabes cuándo va a decidir hacer swing, pero parece que cuando lo hace está siempre a tiempo”. Cash también resaltó que más adelante “volvió a responder en un momento importante para darnos una carrera de seguro”.

Díaz produjo dos de las tres carreras de los Rays. Además del jonrón, añadió un elevado de sacrificio en la octava entrada que amplió la ventaja a dos carreras.

Seymour respondió al reto

Con una apertura de bullpen planificada, Ian Seymour recibió la responsabilidad de iniciar el encuentro. Seymour trabajó cuatro entradas, permitió apenas un hit, una carrera y ponchó a cinco bateadores. Fue su salida más larga de la temporada.

El lanzador explicó que la clave fue atacar temprano la zona de strike. “Todo comenzó con ganar los conteos desde el principio. Cuando te pones adelante tienes mucha más libertad para competir y expandir la zona con dos strikes”.

Aunque inicialmente no esperaba lanzar cuatro episodios, la eficiencia de sus lanzamientos cambió el plan. “Después del segundo inning me dijeron que seguiría. Luego pasó lo mismo después del tercero. Me sentía bien y fui suficientemente eficiente para hacerlo”.

Cash reveló que la decisión se basó precisamente en esa eficiencia. “Lanzó dos entradas con apenas 40 pitcheos y después completó tres con prácticamente la misma cantidad. Nos dijo que se sentía bien y estuvimos cómodos extendiéndolo”.

Seymour también destacó el trabajo colectivo del cuerpo monticular. “Si limitas a un equipo a una carrera, vas a ganar la mayoría de las veces. Todos hicieron su trabajo y fue un gran día para el equipo”.

El bullpen de los Rays hizo el resto

Después de Seymour, seis relevistas se combinaron para cerrar el encuentro.

Casey Legumina se apuntó la victoria. Kevin Kelly, Garrett Cleavinger, Cam Booser y Bryan Baker completaron el trabajo para asegurar el triunfo. Baker consiguió su salvamento número 17 de la campaña.

Cash no escatimó elogios para su relevo. “No pude quedar más impresionado. Fueron extraordinarios. Armamos el juego por partes y cada uno hizo exactamente lo que necesitábamos”.

Cleavinger coincidió con su dirigente. “Fue increíble. Todo comenzó con Ian. No sabíamos cuánto tiempo iba a lanzar y terminó dándonos cuatro entradas. Después todos hicieron su trabajo. Fue una victoria típica de los Rays apoyada por el bullpen”.

El relevista zurdo también destacó la profundidad del grupo. “Cuando todos estamos funcionando creamos pesadillas de enfrentamientos para cualquier rival. Tenemos diferentes ángulos, diferentes estilos y muchos recursos”.

Aranda encontró la respuesta

Jonathan Aranda llegó al juego atravesando un momento complicado ofensivamente. Sin embargo, encontró una manera de ayudar.

Su sencillo impulsador en la quinta entrada rompió una cadena de 11 turnos sin hit y colocó a Tampa Bay arriba 2-1. Fue además su carrera impulsada número 45 de la temporada.

El dirigente valoró especialmente la paciencia del inicialista. “Sé que las cosas no están siendo fáciles para él ahora mismo, pero sigue peleando cada turno. Encontró una forma de ayudarnos y consiguió una carrera enorme para el equipo”.

Aranda admitió que necesitaba realizar ajustes. “Sabía que tenía que hacer algo diferente. No he estado produciendo como esperaba, así que intenté modificar algunas cosas con mis manos y tratar de usar todo el terreno. Gracias a Dios pude responder en ese momento”.

El mexicano también vio señales positivas en el rendimiento colectivo. “Volvimos a ser el equipo que éramos hace una semana. Buena ofensiva y excelente pitcheo. Esperamos que este pequeño bajón quede atrás y volver a ser el equipo que siempre hemos sido”.

Una victoria que puede marcar el rumbo de los Rays

Los Rays habían estado buscando una actuación completa durante las últimas semanas. La encontraron el lunes. Hubo pitcheo. Hubo defensa. Hubo batazos oportunos.

Para Cleavinger, el triunfo puede representar un punto de partida. “Cuando ganas un juego 3-1 y permites una sola carrera, eso le da mucha confianza al cuerpo de lanzadores y al equipo completo. Ojalá podamos tomar impulso desde aquí”.

Tampa Bay abrió la serie con una victoria que recordó por qué ha sido uno de los mejores equipos de la Liga Americana. Una fórmula simple. Lanzar. Defender. Aprovechar las oportunidades.

Photo: John Brophy