¿Fue realmente inocente Shoeless Joe Jackson? La historia detrás del mayor escándalo en la historia del béisbol

By Alfredo Alvarez Terras

Durante más de un siglo, el nombre de Shoeless Joe Jackson ha estado inevitablemente ligado al escándalo de la Serie Mundial de 1919. Para muchos aficionados, su expulsión de por vida de las Grandes Ligas…

Durante más de un siglo, el nombre de Shoeless Joe Jackson ha estado inevitablemente ligado al escándalo de la Serie Mundial de 1919. Para muchos aficionados, su expulsión de por vida de las Grandes Ligas es una prueba irrefutable de culpabilidad. Sin embargo, la historia completa cuenta algo muy diferente.

Lo primero que debe entenderse es un hecho que pocas veces se menciona: Joe Jackson fue declarado inocente por un jurado de los Estados Unidos. Desde el punto de vista legal, nunca fue encontrado culpable de vender la Serie Mundial de 1919. Aun así, terminó siendo expulsado de por vida del béisbol organizado junto a sus siete compañeros de los White Sox de Chicago.

¿Quién era Shoeless Joe Jackson?

Antes de convertirse en uno de los protagonistas involuntarios del mayor escándalo del béisbol, Joe Jackson ya era considerado uno de los mejores bateadores de su generación.

Su apodo, «Shoeless Joe» (Joe el Descalzo), nació durante un partido de ligas menores cuando unos spikes nuevos le lastimaban tanto los pies que decidió quitárselos y jugar únicamente con los calcetines.

También era famoso por su legendario bate, al que llamó «Black Betsy», fabricado con madera especialmente tratada y oscurecida con el jugo de tabaco que el propio Jackson masticaba. Era un bate que lo acompañó durante gran parte de su carrera y que se convirtió en una pieza histórica del béisbol.

El origen del escándalo de 1919

Para entender lo ocurrido hay que conocer el contexto de aquellos White Sox.

El propietario del equipo, Charles Comiskey, tenía fama de ser extremadamente tacaño con sus jugadores. Existen numerosas historias que reflejan esa relación deteriorada, incluyendo el famoso episodio en el que prometió un bono a Eddie Cicotte por ganar 30 juegos y luego ordenó que lo sentaran cuando alcanzó 29 victorias para no tener que pagarlo.

La molestia dentro del clubhouse fue creciendo hasta que varios peloteros comenzaron a negociar con apostadores para entregar la Serie Mundial frente a los Cincinnati Reds.

Joe Jackson nunca formó parte del acuerdo

Según la investigación histórica presentada en el documental y desarrollada en este relato, Jackson nunca participó en la conspiración inicial.

El lanzador Lefty Williams, uno de los principales involucrados, aseguró falsamente a los apostadores que Jackson aceptaría participar. Cuando finalmente le explicaron el plan, el jardinero se negó rotundamente.

Incluso intentó comunicarle personalmente la situación al propietario Charles Comiskey para que lo dejara fuera de la Serie Mundial, pero nunca fue escuchado.

Sus números desmienten cualquier sospecha

Si existiera una prueba deportiva de su inocencia, probablemente serían sus estadísticas.

Lejos de jugar mal, Joe Jackson fue el mejor bateador de los White Sox durante aquella Serie Mundial.

En ocho juegos bateó .375, conectó 12 imparables, impulsó seis carreras, anotó cinco y participó directamente en 11 de las 20 carreras que produjo Chicago durante el Clásico de Otoño.

Sus 12 imparables establecieron un récord para una Serie Mundial que permaneció vigente durante décadas. Además, defensivamente no cometió un solo error.

La confesión que nunca debió existir

Después de finalizar la Serie Mundial ocurrió uno de los episodios más polémicos de toda esta historia.

Lefty Williams apareció con un sobre que contenía cinco mil dólares. Jackson rechazó ese dinero, pero terminó quedándose con él temporalmente mientras intentaba entregárselo al dueño del equipo.

Nunca pudo hacerlo.

Jackson era analfabeto. No sabía leer ni escribir y únicamente firmaba utilizando una «X». Cuando finalmente logró reunirse con representantes del club, fue convencido de firmar un documento que, según le dijeron, demostraba su inocencia.

En realidad, aquella firma terminó convirtiéndose en una confesión donde aparentemente admitía haber participado en la venta de la Serie Mundial.

El juicio y la absolución

El proceso judicial se extendió durante 1921.

Finalmente, tras escuchar las pruebas y los testimonios, el jurado declaró inocentes a los ocho jugadores acusados del escándalo.

Parecía que todos regresarían al béisbol. Sin embargo, los propietarios de los equipos decidieron crear la figura de un comisionado con autoridad absoluta para proteger la credibilidad del deporte.

La decisión de Kenesaw Mountain Landis

El primer comisionado de las Grandes Ligas, Kenesaw Mountain Landis, tomó una determinación que cambiaría la historia del deporte.

Sin importar el veredicto del jurado, anunció que cualquier jugador que se reuniera con apostadores para discutir la posibilidad de alterar un partido quedaría expulsado de por vida del béisbol profesional.

Aquella decisión selló definitivamente el destino de Joe Jackson y de los demás integrantes de los llamados «Black Sox».

Una carrera digna del Salón de la Fama

Más allá del escándalo, las cifras de Jackson continúan siendo extraordinarias.

Terminó su carrera con promedio vitalicio de .356, uno de los más altos en la historia de las Grandes Ligas. Conectó 1,772 imparables, 54 cuadrangulares, impulsó 792 carreras, anotó 873 y robó 202 bases.

Incluso Babe Ruth reconoció públicamente que modeló parte de su mecánica de bateo observando el swing de Shoeless Joe Jackson.

Un debate que sigue vivo

A lo largo de los años han existido numerosas campañas para conseguir el perdón de Shoeless Joe Jackson y permitir su ingreso al Salón de la Fama.

Políticos, historiadores, exjugadores y miles de aficionados han solicitado que se reconsidere su caso. Sin embargo, hasta ahora ninguna de esas iniciativas ha prosperado.

Más de cien años después, la pregunta sigue siendo la misma: ¿fue justa la sanción que recibió uno de los mejores bateadores que ha conocido el béisbol?