La casa de los Rays de Tampa Bay se prepara para abrir nuevamente sus puertas en el 2026. Tras los estragos ocasionados por el huracán Milton en octubre de 2024, que daño gravemente la cubierta del techo y afectó varias áreas internas, Tropicana Field vive un proceso de remodelación urgente que busca garantizar que el equipo regrese a St. Petersburg al inicio de la próxima temporada.
El huracán no solo comprometió la cubierta del estadio. El campo de juego, los sistemas audiovisuales, drenajes y espacios interiores también sufrieron daños que hicieron imposible la operación para 2025. Como consecuencia, los Rays se mudaron de forma temporal al Steinbrenner Field en Tampa, donde afrontan un calendario lleno de particularidades.
Una inversión millonaria
El costo de las reparaciones se estima entre 55 y 56 millones de dólares. El Concejo de St. Petersburg ya aprobó una partida de 22.5 millones para iniciar el reemplazo del techo, mientras que se espera que seguros y fondos de FEMA aporten otra parte significativa del financiamiento.
En conjunto, técnicos de la ciudad y de las Grandes Ligas ya revisaron y aprobaron varios aspectos de infraestructura interna pisos, sistemas eléctricos y áreas de uso deportivo para acelerar el cronograma de rehabilitación.
Las autoridades municipales insisten en que las reparaciones del Tropicana Field marchan según lo previsto y mantienen la confianza en que el estadio estará listo para el regreso de los Rays en 2026. El calendario establece que el reemplazo del techo comenzó en agosto de 2025 y se completará en diciembre, dejando los primeros meses de 2026 para trabajos interiores, reacondicionamiento del campo y ajustes operativos.
La meta es que todo esté listo para el primer juego como local, pautado para el 6 de abril de 2026 ante los Cachorros de Chicago. Aunque no existe un plazo contractual que obligue a la ciudad a entregar el estadio en esa fecha, el hecho genera cierta incertidumbre en el proceso.
El futuro del Tropicana y la franquicia
Las reparaciones llegan en un momento clave para la organización. El contrato de arrendamiento con la ciudad se extiende hasta 2028, lo que da margen para operar en Tropicana mientras se define un plan a largo plazo.
El proyecto de un nuevo estadio en el Gas Plant District, con una inversión estimada en 1.3 mil millones de dólares, fue cancelado en marzo de 2025. Sin embargo, la reciente aprobación de la venta de la franquicia abre la puerta a nuevas conversaciones sobre el futuro del béisbol en la Bahía de Tampa. Por ahora, la prioridad es clara, devolver a los Rays a su hogar histórico en St. Petersburg lo antes posible. También se contempla la opción de una renta temporal para 2029, en caso de que el nuevo estadio no esté finalizado.
Impacto comunitario
Más allá del béisbol, la rehabilitación de Tropicana Field tiene un efecto tangible en la comunidad. Las obras generan cientos de empleos temporales en construcción y servicios, al tiempo que representan una inyección económica para St. Petersburg. Además, la inversión pública y privada envía un mensaje de estabilidad a los fanáticos, quienes durante meses han seguido con incertidumbre el debate sobre dónde jugaría el equipo.
Recuperar el Tropicana no solo asegura un estadio funcional, sino que reafirma el vínculo entre la ciudad y la franquicia en un momento decisivo para el futuro de la región.
Un regreso con simbolismo
El retorno a Tropicana Field no será solamente un asunto logístico. Para la comunidad y los fanáticos, representa recuperar la sede que ha albergado más de 25 temporadas de historia de la franquicia. Después de un 2025 atípico, marcado por la mudanza temporal y los retos de un estadio prestado, la expectativa por ver al equipo nuevamente bajo el domo de St. Petersburg crece con cada avance en las reparaciones.
El 2026 marcará una nueva etapa. Si el calendario de obras se cumple, Tropicana Field no solo volverá a recibir béisbol de Grandes Ligas, sino que también simbolizará la resiliencia de una ciudad y de una organización que, una vez más, encontró la forma de mantenerse competitiva frente a la adversidad.
