Con la mirada puesta en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, el estelar campocorto Carlos Correa no oculta su emoción ante la posibilidad de volver a vestir los colores de Puerto Rico. A ocho años de su participación en la histórica edición de 2017, Correa revive con orgullo lo vivido con el recordado “Team Rubio” y confirma su total disponibilidad para integrarse nuevamente al equipo nacional.
“Fue una experiencia inolvidable, de lo mejor que me ha pasado jugando béisbol”, recordó Correa. “La atmósfera era como de playoff, de Serie Mundial. Representar a tu país es algo muy especial.”
Uno de los momentos más emblemáticos de aquel torneo fue su disposición para cambiar de posición por el bien colectivo. En un cuadro interior repleto de talento con Francisco Lindor y Javier Báez, todos campocortos en Grandes Ligas, Correa se movió a la tercera base mientras Báez asumía la intermedia. “Cuando uno deja el ego y el orgullo a un lado por el bienestar del equipo, se logran cosas grandes. Jugué tercera, y si ahí me necesitan otra vez, ahí voy a estar”, afirmó sin titubeos.
La edición 2026 tendrá un ingrediente especial, Puerto Rico será una de las sedes del torneo, y para Correa, jugar en su isla natal representa una oportunidad única y emocional. “Va a ser bien especial. Mis hijos ya tendrán una edad en la que podrán disfrutar ese momento, y poder estar allí, jugando en la tierra que me vio nacer, va a ser algo muy significativo para mí y mi familia.”
Más allá del impacto para los jugadores, la designación de Puerto Rico como sede del Clásico Mundial representa un acontecimiento para el béisbol nacional. Será la cuarta vez que la isla reciba una ronda completa del torneo, algo que promete reactivar la economía local, generar un ambiente de fiesta deportiva, y consolidar a la afición boricua como una de las más apasionadas del mundo. La expectativa es alta tanto en los estadios como en la comunidad, que verá a sus ídolos competir en casa ante rivales de peso.
El boricua, quien se ausentó de la edición 2023 por razones familiares, dejó claro que no habrá obstáculos esta vez. “100% disponible. No planeo tener más hijos ahora”, dijo entre risas. “Estoy completamente comprometido para representar a Puerto Rico en 2026.”
En cuanto a su estado físico, Correa aseguró estar en buena forma a pesar de un reciente golpe en la cabeza que lo llevó al protocolo de conmoción. “Estoy excelente. Ya superé ese cantazo y el equipo está jugando para meterse en los playoffs. Empezamos lento, pero nos calentamos y hay que seguir.”
Sobre el grupo que enfrentará Puerto Rico en la primera ronda compartido con Canadá, Cuba, Colombia y Panamá, Correa destacó el alto nivel competitivo. “En béisbol cualquier equipo te puede ganar cualquier día. Por eso hay que ir a jugar con todo. Nadie puede confiarse.”
También tuvo palabras sobre el regreso de Yadier Molina como dirigente del equipo boricua. “Tenemos un gran equipo y hay muchas piezas que se pueden añadir para fortalecernos más. Con Yadier al mando, vamos a estar bien preparados.”
Más allá del béisbol, Correa compartió lo importante que ha sido su vida como padre. “Ser papá es una bendición. Tus hijos hacen lo que tú haces, no lo que les dices. Por eso trato de ser la mejor versión de mí para que ellos sigan ese ejemplo.”
Para cerrar, dejó un mensaje claro al pueblo boricua: “Puerto Rico, estoy loco por verlos ahí. Vamos a dar lo mejor por ustedes siempre.”