Giancarlo Stanton dejó un grato recuerdo a los fanáticos presentes en el partido de esta noche entre los Yankees y los Marlins cuando, en el cuarto inning, frente al derecho Jason Junk, depositó la bola a 409 pies en el jardín izquierdo. La pelota salió de su bate a 116 MPH, trayendo a la memoria de muchos presentes aquellos electrizantes e impresionantes cuadrangulares que conectó usando la camiseta del equipo del Sur de la Florida, y poniendo a ganar a su equipo 3-0.
Para Giancarlo «La Bestia» Stanton, este fue su vuelacercas número nueve de la temporada en apenas 33 partidos disputados, debido a la lesión que lo separó por los primeros dos meses y medio de la temporada. La parte dramática de la historia: este fue su primer jonrón contra el antiguo equipo de sus amores, con el que debutó en la Major League Baseball.
Giancarlo Stanton en camino a sus soñados 500 jonrones
Fueron 267 las veces que los aficionados de Miami aplaudieron sus bambinazos con la camiseta de los peces, pero el de esta noche se convierte en su jonrón 438 de por vida, a solo 62 de los ansiados 500.
Los Yankees atacaron nuevamente con tres carreras en la quinta entrada, también frente al derecho de los Marlins, Jason Junk. Anthony Volpe conectó un imparable y, después de que Grisham recibiera un boleto, Jasson Domínguez dio un sencillo remolcador, se robó la segunda, y dos más entraron cuando acto seguido Cody Bellinger pegó un imparable para traer dos más al plato.
Carlos Rodón estuvo lanzando un no-hitter hasta el quinto inning, pero en esa entrada, Eric Wagaman rompió la magia con un sencillo al izquierdo, y Javier Sanoja dejó a todos sorprendidos conectando un cuadrangular a la banda opuesta, trayendo las dos primeras carreras para los Marlins con su segundo batazo de cuatro esquinas en la actual contienda. Luego, el zurdo cubanoamericano se descontroló completamente, dando dos boletos a Xavier Edwards y Heriberto Hernández, viendo su noche terminada sin derecho a la victoria.
Jonathan Loáisiga entró a apagar el fuego de los Marlins, pero golpeó en el antebrazo a Otto López, y Dane Myers conectó un imparable con las bases llenas, trayendo dos más para poner el partido 6-4.
Trent Grisham, una grata sorpresa para los Yankees
Si se tuviera que elegir un pelotero que ha sido una de las sorpresas más gratas en mucho tiempo para los Yankees de Nueva York, el nombre de Trent Grisham tiene que estar sobre la mesa. El jardinero de los Bombarderos del Bronx, en la parte alta de la séptima entrada, conectó su jonrón número 19 de la temporada en 93 juegos, la marca más alta de su carrera en cuanto a batazos de cuatro esquinas, y con eso, puso las acciones 9-4.
Unos Miami Marlins que no se dan por vencidos:
Pero estos Miami Marlins son, sin dudas, un equipo especial en este 2025. En la parte baja del llamado «inning de la suerte», el séptimo capítulo, los peces llenaron las bases con un hit de Agustín Ramírez, un doble de Otto López y un boleto para Dane Myers, preparando el escenario y enloqueciendo a todos en el loanDepot Park. Con cuenta de una bola sin strikes, Jake Bird, en su debut como Yankee, adquirido en la fecha de cambios proveniente de Colorado, dejó una sinker de 94 en una zona buena para Kevin Stowers, y el jovencito, que representó a los peces en el Juego de las Estrellas, disparó su bambinazo número 24 de la temporada, esta vez un grand slam para poner el juego 9-8.
Las calamidades de los Yankees no terminaban ahí. Javier Sanoja, en la misma entrada, sacó a pasear a la reina de las 108 costuras por segunda vez en el partido, su tercer jonrón de este 2025, para igualar el encuentro. Luego, un doble de Jacob Marsee, su primer imparable como ligamayorista, un sencillo dentro del cuadro de Xavier Edwards, y el hit de quien fuera una vez parte de las ligas menores de los Bombarderos, Agustín Ramírez, conectaron un sencillo para poner a ganar a los Marlins 10-9.
Anthony Volpe a la carga a pesar de su defensa:
A pesar de las críticas de los fanáticos de los Yankees por su defensa en los últimos partidos, Anthony Volpe ha tenido un bate poderoso en estas últimas dos semanas de temporada. Frente al relevista Lake Bachar, abriendo la octava entrada, depositó la pelota a 421 pies por el jardín izquierdo para igualar las acciones a diez carreras por bando.
En la parte alta de la novena, y después de dos outs, Aaron Boone llamó a Ben Rice a batear de emergente por Paul Goldschmidt. El jovencito novato respondió con un sencillo, y nuevamente Boone movió sus piezas llamando a correr de emergente al recién llegado de los Rays, José Caballero, actual líder en robos en las Grandes Ligas. El panameño salió con una sola misión: estafarse la segunda, y lo logró, dejando el escenario listo para Ryan McMahon, quien una vez más se vistió de héroe y conectó un sencillo para poner a ganar a los Yankees por una. Pero ahí no paró la gran noche de Volpe. El torpedero de los Yankees dio su cuarto hit del partido con un doblete remolcador para agregar la del seguro de vida y poner a ganar a los del Bronx 12-10.
En la novena entrada, Camilo Doval también vio su debut como Yankee, pero al igual que Bird y Bednar, la salida no fue nada buena. El primer out fue un rolling a primera de Graham Pauley y luego Javier Sanoja en noche inolvidable conectaba su tercer hit del juego, seguido por boleto a Marsee y luego llegaba un hit de oro para Edwards en sencillo al derecho remolcando una pero Caballero que estaba patrullando el derecho, hizo un grave error lo que dio espacio a que anotara Marsee para empatar.
El momento de la magia para los Marlins vino cuando Agustin Ramirez, en un momento digno de Hollywood y recordando que el beisbol es el deporte mas hermoso del mundo, dio le hit ganador del juego, no con un batazo a 400 pies, no con un contundente contacto, sino con una rola a un pie, si, a un pie de distancia enfrente del home plate, la deslizada de Edwards para terminar el encuentro.
Un tremendo partido de esos que te dejan enamorado de este juego y con las expectativas de lo que pueda pasar mañana a las 4 p.m., cuando ambos conjuntos se vuelvan a enfrentar en el coloso de la Pequeña Habana.