Otto López es el vivo reflejo de cómo el béisbol puede unir culturas, romper fronteras y construir identidades. Nacido en República Dominicana, pero criado en Canadá, López ha forjado una carrera que abraza con orgullo sus dos patrias. Este año, el talentoso infielder de los Miami Marlins volverá a vestir la camiseta del equipo nacional canadiense en el Clásico Mundial de Béisbol, una oportunidad que lo llena de emoción y gratitud.
«Desde que yo llegué a Canadá siendo un niño, ahí fue donde empecé a jugar pelota de manera formal. Jugué con Team Canada, participé en muchos torneos y aprendí muchísimo», recuerda López con una sonrisa. «Canadá me abrió muchas puertas. Aunque soy un orgulloso dominicano, llevar las letras de Canadá en el pecho significa mucho para mí.»
Una infancia entre el frío y el diamante
Mudarse a Canadá siendo pequeño representó un cambio radical para Otto. «La cultura es diferente, todo me cambió. Fui con la mente abierta: el frío, los nuevos deportes, la comida, todo era nuevo para mí», relata. A pesar de las diferencias culturales y climáticas, encontró en su familia el apoyo para adaptarse. «Mi familia me ayudó muchísimo a visualizar todo, a adaptarme, y eso fue clave.»
Otto no solo aprendió a jugar béisbol en suelo canadiense. También intentó, como es casi tradición en el país, jugar hockey. «Imagínate, uno viviendo allá tiene que por lo menos intentarlo. Lo intenté un poco, pero no creo que eso fuera lo mío. Es más fácil darle a una pelota que patinar», bromea.
Su conexión con Canadá es tan profunda que habla francés con fluidez. «Oh oui, c’est mon deuxième langage», dice entre risas, demostrando con orgullo esa faceta que pocos conocen.
Orgullo por dos camisetas
Cuando se le pregunta si siente el mismo orgullo al representar a Canadá que al representar a República Dominicana, Otto no lo duda: «Claro que sí. Desde el primer día que jugué con Team Canada me han tratado súper bien. Me siento como en casa, con mucha alegría y respeto por ese equipo.»
López ya tuvo su primera experiencia en el Clásico Mundial en 2023 y guarda grandes recuerdos de aquella oportunidad. «Me sentí muy bien con la vibra del equipo. Estoy muy emocionado de volver. Es un equipo que me ha dado la oportunidad y me siento muy orgulloso de representar a Canadá.»
Este año, el desafío no será fácil. Canadá compartirá grupo con selecciones poderosas como Puerto Rico, Cuba, Colombia y Panamá. «No se puede subestimar a nadie. En el Clásico Mundial no importa quién sea el favorito, hay que jugarle igual a todos y tratar de ganarle a cada equipo con la mayor cantidad de carreras posible», explica López, con la mentalidad competitiva que lo caracteriza.
El enfrentamiento contra Puerto Rico, en el Irán Bithorn Stadium de San Juan, promete ser una batalla memorable. «Yo creo que va a ser algo épico. Voy a tratar de disfrutármelo al 100%, jugar contra uno de los mejores equipos en su casa es algo que no se vive todos los días.»
Un embajador de los Marlins
Otto López también se siente honrado de representar a los Miami Marlins en el torneo internacional. «Este equipo me ha tratado súper bien desde el principio, me ha dado la oportunidad de brillar en Grandes Ligas. Me siento muy orgulloso de representarlos también en el Clásico Mundial.»
No oculta su deseo de que algunos de sus compañeros de los Marlins se sumen al equipo canadiense. «Estuve hablando con Quant Hicks y me gustaría que ellos participen también. Creo que van a estar, pero depende de cómo se sientan ellos.»
Para López, la posibilidad de avanzar de ronda y jugar en el loanDepot Park de Miami, su casa durante la temporada, es una motivación especial. «Me encantaría jugar aquí en Miami con Canadá en la siguiente fase. Sería algo muy especial y un momento que llevaría conmigo siempre.»
Un mensaje para Canadá
Otto López es consciente del apoyo que recibe de los fanáticos canadienses y les envió un mensaje en los tres idiomas que marcan su vida: español, francés e inglés.
«L’équipe de Canada, s’il vous plaît, venez nous supporter», dijo en francés con una sonrisa. «Team Canada, please come and support us,» añadió en inglés, con la misma pasión.
Otto López es más que un jugador de béisbol. Es un símbolo de integración, de superación y de orgullo multicultural. Su historia, tejida entre la calidez del Caribe y el frío del norte, es la mejor muestra de que el béisbol, más que un deporte, es un puente que une mundos.